LA HACIENDA DE FILIPINAS DURANTE LA CRISIS IMPERIAL ESPAÑOLA. Por Víctor Manuel Galán Tendero.

19.03.2024 10:56

               

                Las Filipinas habían sido la avanzada del imperio español en Asia. Allí se concibieron grandes planes, que al final no se llevaron a cabo. Es más, terminaron convirtiéndose en el objetivo de los enemigos de España. En 1762, Manila cayó en manos de los británicos. Al final, los españoles conservaron su dominio hasta 1898, pero los problemas de 1793-1824 pusieron a dura prueba las bases económicas del dominio español, a la sazón muy dependiente de la Nueva España en lo comercial y financiero.

                A inicios del siglo XIX, la hacienda del gobierno español en Filipinas se sustentaba en las remesas de dinero del galeón o la nao de Manila, la ayuda del situado del virreinato de Nueva España, el tributo indígena y los monopolios.

                La crisis imperial española le afectó muy duramente, pues en 1817 tuvo lugar el último viaje de la nao de Manila. Entonces el 37´9 % de los ingresos procedía de los tributos personales pagados por la población indígena y mestiza, el 34´4% de los derechos de aduana y de la contribución mercantil de la población china, y el 27´6% del monopolio del tabaco. Las reformas establecidas en tiempos de Carlos III permitieron salvar la apurada situación.

                Las cosas habían cambiado a la altura de 1839, cuando los derechos aduaneros se redujeron al 3´9% y los tributos alcanzaron el 20´4%. En teoría, las Cortes de Cádiz abolieron el tributo indígena. Entonces, los estancos alcanzaron gran relevancia, con el 67´6% del total. A comienzos de la década de 1860 se abolirían los monopolios del alcohol de coco y nipa, y el del tabaco en 1881. Los negocios se abrían paso en el archipiélago en el ocaso de la dominación española.

                Para saber más.

                Leslie E. Bauzon, Deficit Government, Mexico and the Philippines Situado, 1606-1804, Tokio, 1981.